PAPILOMAVIRUS Y
SCREENING DE CANCER CERVICAL
La asociación entre el virus del papiloma humano
(HPV) y el cáncer de cuello uterino es completa. La gran
mayoría de los casos de cáncer cervical está
causado por HPV y la mayoría de los investigadores piensan
que la infección por HPV es necesaria para el desarrollo
de cáncer cervical. Al menos en el 92 % de los carcinomas
cervicales invasivos se detecta DNA de HPV genital.
Papilomavirus es un grupo viral que infecta de manera
primaria a células epiteliales
humanas. Pertenece al género Papilomavirus,
familia Papovaviridae. Se han identificado más de
70 genotipos de HPV. Un tercio de estos tipos se diseminan
mediante contacto sexual y se localizan solo en tejidos
genitales.
Los distintos genotipos pueden clasificarse por el riesgo
de
producir cáncer cervical:
- genotipos de bajo riesgo : 6,11,42, 42, 43 y 44
- riesgo intermedio: 31, 33, 35, 51 y 58
- riesgo alto: 16, 18, 45 y 56
Aspectos de la infección por Papilomavirus
La infección por HPV suele ser silente y no causa
síntomas. Entre las mujeres con citología normal la
prevalencia de HPV cervical por PCR es del 10-25 %. Muchas de las
infecciones cervicales por HPV son transitorias, con una
duración media de al menos 12 meses, sobre todo en mujeres
jóvenes. Solo una minoría de pacientes será
positiva de manera continua. El sistema inmune celular parece ser
importante en la regresión de la enfermedad por HPV. Estas
infecciones transitorias no poseen riesgo de neoplasia cervical.
La infección cervical por HPV es más frecuente que
la neoplasia intraepitelial (CIN) y un gran número de
mujeres infectadas por HPV de alto riesgo no desarrolla CIN de
alto grado.
Además de una replicación activa del virus la
infección por HPV puede resultar en latencia y
transformación maligna. En la latencia los cambios
histopatológicos son ausentes y ninguna partícula
viral es producida. La integración del DNA del HPV en el
genoma de la célula huésped se asocia con la
progresión de una neoplasia intraepitelial de alto grado a
cáncer. La integración es rara en lesiones benignas
o premalignas.
| Factores de riesgo de infección y
enfermedad por papilomavirus genital |
- Contacto con pareja con verrugas genitales
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- Contactos sexuales a edad temprana
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- Historia de enfermedad de transmisión sexual
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Posibilidades en el estudio
de HPV en la prevención de cancer cervical
1) La presencia de células
atípicas de significado desconocido (ASCUS) en la
citología requiere un seguimiento de la mujer que
puede ser evitado dependiendo del resultado de estudio de HPV y
su tipado. La ausencia de HPV sobre el frotis cervical presenta
un riesgo bajo
de desarrollo de CIN (10 % en el seguimiento de 4 años)
aunque todavía hay mucha incertidumbre sobre el valor
predictivo negativo y la seguridad de una vigilancia reducida en
la mujer HPV-negativa.
2) La interpretación del
Papanicolau es muy variable. El estudio de HPV y tipado
puede servir como un control de calidad. Los
frotis citologías negativas que son HPV positivo deben
volver a reexaminarse.
Sin embargo el estudio de HPV no puede recomendarse de
manera
general en todas las mujeres para el screening del cáncer
cervical. La citología sigue siendo actualmente
considerada por los especialistas el
punto de partida en el screening del cáncer cervical a
pesar de que reconocen que posee una sensibilidad muy baja como
método de screening. Una sensibilidad del 80 % y una
especificidad del 99,4% hace de la citología un producto
imperfecto para el screening del cáncer cervical. La gran
baza de la citología como método de screening es su
bajo coste y su facilidad de obtener. Al hablar de la
detección de HPV por métodos moleculares sobresale
siempre como inconveniente su altisimo coste, impidiendo
actualmente su utilización en masa.
Actualmente se publican trabajos donde se señala el
desarrollo de cáncer cervical en mujeres con
citología negativa pero positivas para HPV de alto riesgo.
El factor fundamental en estos casos es la cronicidad de la
infección por HPV, con desarrollo del cáncer
cervical tras el mantenimiento del mismo tipo de HPV durante 5-6
años. Para detectar esta cronicidad se ha sugerido la
repetición del estudio de HPV a los 6 meses o al
año en la mujer positiva para HPV de alto riesgo. Estos
trabajos están aún en proceso de
confirmación. La investigación en este campo es
actualmente muy activa con la adquisición continua de
nuevos datos sobre este tema de tal manera que la literatura
actual rápidamente quedará obsoleta.
3) Vigilancia post-tratamiento de
CIN y cáncer para monitorización de una
escisión completa. Los primeros estudios parecen muy
prometedores en este aspecto.
Conclusión: el determinar la presencia
de la infección por HPV y, de manera más
específica, el tipo de HPV puede pronto llegar a ser
fundamental en el manejo de la enfermedad cervical y para la
prevención de cáncer cervical.
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